Tanto hombres como mujeres por igual, aunque la fama del hombre lleva años sentando una base tremendamente fuerte. Una mujer suele ser infiel por sensación de abandono, pero un hombre sencillamente es infiel por dos razones: afán de conquista (son cazadores) y deseo sexual.
En una situación incómoda en la que ves que tu pareja hombre está ligando con otra tía, si dices algo te acusan de celosa y nos olvidamos del hecho de que él debió respetarte y mandar a la “ligona” a tomar por culo. Una vez le pregunté a mi novio por qué razón este comportamiento y me encantó la franqueza con la que me respondió: “Por si acaso” y es cierto, por si acaso un día tú me dejas y puede caer esta, claro. Las presas se quedan en Stand by, en lista de espera, sin embargo cuando nosotras estamos enamoradas somos capaces de interceptar cualquier intento de ligoteo con tal de que nuestra pareja no sufra el mínimo daño o duda. A todos nos gusta gustar pero a veces, sólo a veces, estaría bien pararse a pensar en si nos gustaría seguir agradando a la persona con la que estamos. Con detalles como éste yo me voy apagando… y apagando y un día me levanto y sólo siento rabia.
Hay gente a la que le gusta provocar celos en su pareja para sentir que la relación es firme, con eso sólo consiguen desestabilizar la relación, generar desconfianza y finalmente destrozarlo todo.
Soy celosa, pero siempre con motivos y al final el tiempo me ha dado la razón, no llego a ser el mentalista pero casi. Me he vuelto desconfiada y susceptible con los hombres y lo cierto es que sólo estoy tranquila cuando no son mi pareja y no puedo sentirme engañada. Para mí un engaño es como tirarme un tonel repleto de hachas encima que se me clavan en el alma. Lo más duro de algunas de mis rupturas ha sido descubrir el engaño y encima pasar por celosa y chiflada, que es como te suelen hacer sentir, el viejo truco ya sabéis. A mí no me preocupa pero jamás perdono un engaño.
Hay otro tema que me deja perpleja, cuando una mujer descubre que “su hombre” la ha estado engañando suele insultar a lo bestia a la amante, pero nunca se para a pensar que ambas son “víctimas” del amor que sienten por él. Obviamente la mujer acabaría perdonando al hombre pero siempre quedará para la amante el papel de la puta que se metió entre ellos. En muchos casos es así, hay mucha puta suelta que se mete en medio de las relaciones porque son mujeres “cazador” pero también hay mucha mujer que se enamora tanto y tan profundamente que, como cualquier enamorado, se ciega y es incapaz de ver el daño que puede estar haciendo.
No puedo evitar que mi pareja se enamore de otra, pero que tenga cojones y que sea un paisano y me deje, tampoco él puede evitar que yo me enamore de otro y sobretodo no podemos evitar nuestro pasado y con estas edades guardamos demasiados recuerdos como para hablar de relaciones frescas y puras, tenemos todos el culo demasiado pelado.
Puedo soportar que me dejen pero no que me humillen y eso jamás lo perdono. Es inevitable que te sientas como una idiota y una estúpida y sentirse así es lo peor que le puede pasar a una persona inteligente. No es que yo tenga un cerebro de la de su puta madre, pero tontita no soy. Lo suficiente como para que me joda pasar por imbécil.
Si me he enamorado de otra persona (me ha pasado, sí), teniendo pareja, he roto antes de joderle la vida y hacerle pasar por un imbécil. La claridad ante todo. Pueden sufrir por romper contigo pero nunca les hagas sufrir por imbéciles. Un respeto. Y lo mismo pido para mí. Déjame pero con respeto.
Dedicado a los que me hicieron sentir una imbécil. Y otra cosa, cuando veas las barbas del vecino pelar… pon las tuyas a remojar.
Mabel