El bastardo recalcitrante, el libro desactivado por artificieros…
No sé qué año sería, pero hace ya más de una década fijo. Mi amiga IRALOW estaba estudiando la carrera y nuestro colega Dani estaba haciendo “la puta mili”, así que para suplir esas horas de soledad, Irene decide mandarle un libro por correo postal. De aquella lo del pdf no se estilaba.
Antes de pasarse por la oficina de correos decide sacar dinero de un cajero.
Vosotros no conocéis a Irene, pero yo la conozco desde que teníamos 14 años y ya sumamos entre las dos la edad de un jubilado. Irene es la persona con más experiencias surrealistas por minuto, unas provocadas por sus propios despistes, que son encantadores y por lo general hilarantes -mi querida Bridget Jones Conquense- y otros porque tiene más imán que David Bowie follando con su mujer.
Como era de esperar, deja el paquetito encima del cajero del banco, con una dirección -en los tiempos que corrían por aquel entonces con la movida ETA (mucho más que ahora)- de una base militar para el “Soldado Daniel… bla, bla, bla”.
Al poco su madre la localiza y le dice que menuda ha montado.
La movida fue que al ir a abrir la delegación vieron ese paquete sobre el cajero, con una dirección de una base militar y llamaron a la policía, la cual en prevención acordonó la zona y llamó a los artificieros. Éstos al llegar no sabían si desactivar el lazo azul, el rojo o sencillamente quitarle la etiqueta de “Espero que te guste“.
La mayor cara de sorpresa sería descubrir que era tan sólo un libro y concretamente “El Bastardo recalcitrante” de Sharpe. Un día os escribiré más Irenadas porque merece la pena y tiene más recursos que la web de nopuedocreerque…
Irene no cambies nunca con los demás, sólo conmigo jajajaja es coña, perfecta como eres.
Mabel.


Compro tabaco en el tanatorio. Siempre, me encantó esa puta cafetería. Trato de entender cómo diablos un sitio tan tétrico puede estar tan animado teniendo en cuenta que los familiares y amigos de la mayoría de los presentes están… como están y sé que llegará el día en el que no quiera ni pasar cerca de ese sitio pero de momento, ahí estamos comprando “cilindres du mort” cada dos días (sí qué pasa, un paquete me dura 2 días).